05.28.08
Pioneros de la Creatividad: Alex Osborn
Por Humberto Albarrán
Autor de la técnica “Lluvia de ideas” y el paradigma para la Solución Creativa de Problemas CPS.
Alex Osborn, joven publicista durante el inicio de la segunda guerra mundial, mostró su inquietud por participar activamente con aportaciones que representaran una ventaja para su país. Pensaba que podía desempeñar un papel relevante si lograba liberar el talento creativo de sus compatriotas estadounidenses.
Empezó por invitar a sus compañeros de trabajo a sugerir ideas para apoyar a su país e integró sus propuestas en un folleto sobre como generar ideas (How to think up, 1942). Entre los aspectos que encontró, identificó que “en condiciones normales en las empresas, la mayor parte de las ideas, nunca se sugieren”. El status de cada uno de los miembros en las organizaciones, constituye un obstáculo para la generación y aportación de nuevas ideas.
Considerando estos aspectos, fue que desarrolló las reglas que en la actualidad, han sido difundidas en los cursos de creatividad elemental al enseñar la técnica “lluvia de ideas”:
Reglas para la lluvia de ideas:
1. Posponer la critica, evitando juicios de valor sobre las ideas producidas. (Postpone judgement). 2. Generar ideas sin importar lo fuera de contexto que parezcan (Freewheel).
3. Apoyarse en las ideas generadas por sus demás compañeros para construir otras nuevas (Hitchhike) y
4. Producir la mayor cantidad de ideas sin preocuparse si son de calidad o no (quantity breeds quality)
Se ha conceptualizado esta técnica bajo el principio de que “la mejor manera de generar una idea creativa, es generando cientos de ideas sin censura”
Osborn difundió sus ideas en el libro Applied Imagination (1953), describiendo la técnica “brain storming”, con una gran aceptación. Posteriormente creó una fundación en Búfalo, Nueva York, en la que se desarrolló un sistema general para la solución creativa de problemas.
En la década de los 60´s se realizaron algunas evaluaciones de la lluvia de ideas bajo condiciones de laboratorio. Estos indicaron que la lluvia de ideas interactiva resultaba ineficaz cuando se le comparaba con variantes “nominales” (no interactivas).
Sumado a este estudio desfavorable, la revista Fortune (Benson, 1957), publicó un artículo que evidentemente distorsionó la utilización de la técnica centrándose más en la apariencia “caótica”, que en las ideas generadas y enfatizaba las “ideas irracionales” producidas por los ejecutivos participantes.
El impacto que estos estudios tuvieron sobre la Fundación para el estudio de la creatividad en Búfalo NY, fueron desastrosos ya que casi inmediatamente, le fueron retirados los apoyos que la industria les canalizaba. Y llevó varios años más recuperar el prestigio y reconocimiento de que goza hoy en día, como una organización pionera en la investigación y sistematización de la creatividad en el mundo.